A los pocos días apareció el verdadero Francisco y explicó que sólo había ido de paseo.



Esto es de las cosas que piensas que jamás te van a pasar, pero de pronto, suceden.

Imagina que de la noche a la mañana, te declararan muerto de forma legal. Sí, estás y te mueves pero para las autoridades tú ya no existes.

Pues esto fue lo que le pasó a Francisco Javier Ontiveros Vázquez, quien salió de viaje sin avisarle a nadie porque ya saben, estaba harto de la rutina y necesitaba pasar unos días solo, pero cuando volvió, ya le habían hecho un funeral.

A su familia le informaron que había sido asesinado y hasta les entregaron el cuerpo de un desconocido. Como los restos estaban irreconocibles, lo enterraron pensando que era su pariente.


Todo este embrollo sucedió en el bulevar Rotarismo de Culiacán, Sinaloa, donde se sepultaron los restos sin siquiera haberles practicado un análisis de ADN. 

Sin embargo, a los pocos días apareció el verdadero Francisco y, ante la sorpresa de todos los que pensaron que se trataba de un milagro, les explicó que sólo se había ido de paseo.

Entonces, sacaron el cuerpo del Panteón Santo Tomás de El Dorado y lo condujeron a un lugar donde pudiera ser identificado por sus familiares, según afirmó la policía.

Francisco, por su parte, tuvo que realizar varios trámites antes de que le permitieran seguir como una persona con vida.

Con información de Excélsior.
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